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por José Carrascosa Lázaro
Terminamos de comer, saco la borriquita con su albarda, monto y tomo la salida junto con mi perro podenco llamado Tehr, al cual le coloco un cascabel. En este tiempo me hacía acompañar por mis amigos Mauricio y Pablo.
Dejamos el camino de la Virgen al lado izquierdo, un poco más adelante tomo el camino de La Mata Muñarro, sigo a la derecha, tomo el camino del carretil, giro a la izquierda, que es la senda que va a la fuente La Martillería, bajamos un poco a la derecha y nos sentamos en el tollo (escondite construido de ramas de roble y estepas). Adentro hay un asiento de piedra, me quedo ahí y enfrente hay una anchura para el cañón de la escopeta. Enseguida los perros acechaban a las liebres, mientras esperábamos para el tiro. Disparábamos y caía la liebre, seguíamos adelante y visualizábamos perdices.
Después de reunir unos cuantos animales regresábamos a casa, donde mi esposa se encargaba de arreglar y cocinar. Disfrutábamos de una cena suave y agradable comentando el día.
México D.F., MEXICO
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